Crecer en un mundo de perpetua mutación, este mundo de la adolescencia en donde aprendemos a dominar las emociones
Hervé (el debutante Vincent Lacoste) tiene 14 años, y es un adolescente desbordado por sus impulsos. Es poco agraciado físicamente y medianamente inteligente, vive solo con su madre y tiene las hormonas desatadas. En el colegio va tirando como puede, más mal que bien y, eso sí, tiene buenos amigos con los que compartir sus inquietudes. Pero lo único que moviliza su pensamiento es la necesidad que tiene de salir con una chica. Desgraciadamente, en ese campo acumula fracaso tras fracaso, es un auténtico desastre. Pero no perderá la esperanza en ningún momento a la hora de conseguir su objetivo, le cueste el tiempo que le cueste.
Crecer en un mundo de perpetua mutación, este mundo de la adolescencia en donde aprendemos a dominar las emociones